No
podía resistirme a hacer este estúpido juego de palabras. Pero es
cierto, mi corta estancia en Paraguay fue muy guay. Más bien,
en su capital Asunción. Desde Puerto Iguazú se cruza a Ciudad
del Este atravesando la vecina brasileña de Foz de Iguaçu.
Después de haber salido toda la noche y haber caminado todo el día,
tanto mi compañera Carina como yo, nos dormimos en el bus de línea. Así que nos
tocó andar más de un kilómetro de vuelta a la frontera para hacer
el trámite aduanero. No es del todo divertido andar de noche por
Ciudad del Este, cuando han cerrado los cientos de comercios que
ocupan las calles principales y han desaparecido los miles de
foráneos que pululan de un lado a otro durante el día, atraídos
por los precios sin impuestos de los aparatos electrónicos. Y menos
hacerlo acompañado de una joven rubia que tira de una maleta de
ruedas.
Con
la cabeza bien alta ante las miradas curiosas, llegamos sin problemas a la aduana. Luego, directos a la
terminal para coger el bus que atraviesa el país de este a oeste
hasta la capital. Acostumbrados a los precios argentinos, el viaje
nos pareció muy barato. Una buena razón para usar esta vía si te
diriges hacia el noreste de Argentina.
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| Las coloridas calles de Asunción. |
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| Al fondo, el palacio presidencial. |
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| La inmensa villa que crece paralela a la ciudad. Foto tomada desde la plaza de la catedral de Asunción. |
Otra
razón de peso es pasar unos días en Asunción. Una ciudad
que puede patearse en solo unas horas (al menos lo que hay que ver:
el centro). Pero cuyo mayor atractivo es ser otro país, con sus
costumbres, sus peculiaridades y, en definitiva, su idiosincrasia.
Solo ver los métodos utilizados por los vendedores ambulantes,
diferentes a los de sus vecinos argentinos y bolivianos, que
aprovechan un semáforo en rojo para subir al colectivo (bus urbano) a
cantar las bondades de sus productos, ya merece la pena. O,
simplemente, preguntar algo en la calle. O salir por la noche y
relacionarte con gente abierta, simpática, receptiva... Y lo mejor,
apenas existe el turismo. Es tan leve que pasa desapercibido. Otro
puntazo a favor.
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| El patio del hostel El Jardín, en pleno centro, cómodo, nuevo, bonito y con buen desayuno.
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| De noche con nuestras amigas paraguayas. |
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